[Columna Up] Mayo, el mes de la fibromialgia

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Por Ps. Macarena Peralta, Centro del Dolor Chile

El 12 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Fibromialgia, y a raíz de esto quiero comentarles sobre esta enfermedad que, hasta hace unos años era desconocida, pero hoy en día está en el apogeo de los diagnósticos por dolor persistente.

¿Qué es la fibromialgia? Fibromialgia significa “dolor en los músculos, ligamentos y tendones”, o sea, en las partes fibrosas del cuerpo. Se trata de un trastorno común, considerado reumático, que afecta entre el 2% y 4% de la población, con una alta prevalencia de las mujeres (85%) entre los afectados y que puede manifestarse a cualquier edad.

La fibromialgia se caracteriza por la presencia de intenso dolor musculoesquelético generalizado y crónico, trastornos del sueño y fatiga que no mejora con el reposo y que no guarda proporción con el esfuerzo realizado.

Pueden surgir otros síntomas, tales como hormigueo en las extremidades, trastornos digestivos, trastornos cognitivos, ansiedad y depresión entre otros. Los enfermos de fibromialgia se quejan de que «les duele todo», notan sus músculos doloridos, y a veces una sensación de quemazón o fatiga muscular. Todos estos aspectos en una persona con este diagnostico afectan su calidad de vida, y, por ello, muchos trastornos psicológicos pueden surgir a raíz de esta enfermedad, entre ellos la depresión, ansiedad, estrés, trastornos sexuales, entre otros.

La causa de esta enfermedad no está del todo clara, sin embargo, se puede desencadenar por diferentes tipos de situaciones, ya sea por infecciones virales o bacterianas, un accidente, una enfermedad con dolor prolongado como artritis reumatoidea, lupus o hipertiroidismo o también por algún trauma físico o psicológico.

En Chile, las personas diagnosticadas con fibromialgia ven un cambio radical en su estilo de vida y es por ello que muchas veces comienzan a manifestar síntomas que requieren atención psicológica, tanto en el estado del ánimo, como en trastornos del sueño y desde esta perspectiva, se visualiza muchas veces como una enfermedad netamente de esta índole, sin embargo, la persona que padece esta enfermedad, requiere de un tratamiento multidisciplinario, tanto con kinesiólogos como también con una evaluación psicológica.

Al tener dolor constante, la persona deja de realizar cosas, por miedo al aumento del dolor, en consecuencia, deja de lado las actividades gratificantes, o lo que implique movimiento, por lo cual, comienza haber un deterioro tanto a nivel físico como mental. Esta serie de cosas, generan menos relaciones interpersonales, por lo tanto, las compensaciones que nos ayudan a ser felices día a día se ven afectadas, y nuestro estado de ánimo se ve disminuido.

Para combatir la fibromialgia, en primer lugar, se debe aumentar el estado de ánimo a partir de la realización de actividades agradables. Estas son primordiales para permitirnos salir del estado depresivo. Otra forma de combatirla, es aprender a realizar ejercicios de respiración que permitan relajarse, ya que las personas con fibromialgia suelen estar tensas y esta condición trae mas dolor, por lo tanto, se recomienda aprender a respirar de manera adecuada y realizar ejercicios que ayuden al estiramiento como el yoga o pilates.

La parte cognitiva (pensamientos) asociados a la enfermedad también son importantes, ya que dependiendo de los tipos de pensamientos que tengamos, determinará muchas veces como nos relacionaremos con la enfermedad. Si nuestros pensamientos son catastróficos, nuestra emoción se verá afectada y la conducta será siempre evitar el dolor. Es por ello que el manejo de los pensamientos es importante para una mejor calidad de vida y que ayude a cambiar la manera de ver el mundo, a pesar de tener esta problemática.

Para vivir con fibromialgia de la forma más saludable posible, es imprescindible aceptar que se padece una enfermedad crónica, la que se debe conocer y respetar. Se trata de aprender que, aun con las limitaciones que pueda suponer la enfermedad, existen muchas actividades que pueden seguir haciéndose y muchas medidas que se pueden tomar para llevar una vida lo más normal posible.